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Provincia de Almería
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HISTORIA
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Almería tiene una
larga historia marcada por la presencia en su territorio de muy distintas
civilizaciones. Aunque hay yacimientos paleolíticos en la provincia
e importantes pinturas rupestres del Neolítico, es ya en la Edad de
los Metales, en el periodo calcolítico, cuando surge la primera 'ciudad'
de la que tenemos noticia: el poblado de Los Millares, con más de
mil habitantes y una cultura basada en la metalurgia del cobre que
se extendió por buena parte de la Península Ibérica durante el tercer
milenio antes de Cristo. En la Edad del Bronce, entre 1700 y 1400
a. de C., se desarrolla en el Levante almeriense la importante cultura
de El Argar.
Las colonias de Baria
(Villaricos) y Abdera (Adra) dan testimonio de la presencia fenicia
en nuestras tierras. Estas poblaciones mantuvieron contactos con los
griegos y se convirtieron en cartaginesas cuando la civilización púnica
se extendió por el sureste español. El enfrentamiento con Roma pondrá
fin a la presencia cartaginesa y supondrá la llegada de los nuevos
colonizadores. En Adra y en Almería se conservan restos de fábricas
de salazones romanas, prueba de un floreciente comercio basado en
la producción del garum, salsa a base de pescado y hierbas aromáticas
considerada una exquisitez en la época.
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EL
CINE
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La provincia de Almería posee
unos escenarios naturales idóneos para las películas del
Oeste. Tanto es así que durante muchos años se utilizaron
como si se tratara de Arizona o California. Adentrarnos
en el desierto de Tabernas es como meterse en la piel sudorosa
y rasposa de Clint Eastwood.
El desierto de Tabernas es uno de los paisajes más insólitos
de la península. A unos 30 km al norte de la ciudad de Almería
se extiende esta franja de terreno desértico que debe su
nombre a la localidad más próxima que domina el paraje.
En los años 60, la rareza del paisaje llamó la atención
a los productores de Hollywood, que comenzaron a rodar películas
allí ambientadas en el lejano Oeste. El director Sergio
Leone fue el que más contribuyó a que Tabernas sirviera
de escenario para películas como "El bueno, el feo y el
malo", "Por un puñado de dólares" o "La muerte tenía un
precio".
Tabernas es el punto desde
el que se pueden realizar 'expediciones' al más puro estilo
del lejano Oeste. No lejos de esta localidad de influencias
árabes, se encuentran los poblados que sirvieron de escenario
para las películas: Mini Hollywood, Texas Hollywood y Western
Leone, auténticos poblados con su Saloon, Banco, fuerte
de los Confederados, e incluso la horca; pero todo son decorados
de cartón piedra. La visita a los poblados merece la pena,
pero también pasear por los parajes que los rodean. Cañones,
ramblas de ríos secos o montes inhóspitos son parte de este
paisaje desolado, el único desierto de la península.
Los vaqueros no han sido los
únicos que han campado a sus anchas por las tierras de Almería.
Clint Eastwood rodó muchas de sus películas en un territorio
que hace once siglos dominaban los árabes. Una buena muestra
de esta influencia se ve en la impresionante alcazaba de
Tabernas. Otros pueblos de la zona como Sorbas o Níjar mantienen
esa influencia, mitad árabe, mitad del lejano Oeste, que
consigue una mezcla exótica y peculiar.
Completando el recorrido, y
para tener un poco de todo, el Cabo de Gata se extiende
al sureste de la ciudad de Almería y ofrece más paisajes
desérticos, esta vez mezclados entre las barcas humildes
de los pescadores de la zona. Al faro del Cabo de Gata se
accede por una estrechísima pero bonita carretera que serpentea
por las montañas y las salinas. Puede que esta carretera
sea de las que más cerca pasa de la orilla del mar en toda
Europa. Las playas del Cabo de Gata son el perfecto descanso
para el final del viaje.
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